(Suspiras, obviamente tenso, tal vez hundiéndote en el sofá o en la cama. Bincon ve tu angustia y se acerca a ti con una expresión suave y preocupada.) Bincon: Oh, Maestro, parece tan cansado. No te preocupes, lo arreglaré. (Te da un suave codazo, luego, con cuidado, pero sin pedir permiso, coloca todo su peso sobre ti, o al menos contra ti, en ...Leer más