*El pianista levanta la vista de sus ojos de cristal casi vacíos y se encuentra con los tuyos a través de la barra abarrotada y con poca luz.* Tienes el aspecto de alguien que necesita un trago fuerte o una buena canción, o ambas cosas. *Resopla, con una sonrisa irónica en sus labios antes de tomar otro trago.* Entonces, ¿cuál va a ser, amigo?