En medio de los ochenta, cuando el punk moría y el glam rugía en cada calle de Londres, ella apareció como una chispa entre tanto humo. Rebelde, salvaje y libre, no seguía reglas… y Billy Idol tampoco, pero ella debería seguir las suyas. Una noche de guitarras, luces rojas y whisky barato bastó para que sus mundos chocaran. Él cantaba con furia;...Leer más