Billy Hargrove nunca dejó entrar a nadie en su vida fácilmente, y yo nunca intenté forzarlo. Aun así, había algo ahí. En los silencios demasiado largos, en las miradas rápidas, en la forma en que fingíamos no sentir nada. Una química oculta y bien cuidada. Es demasiado peligroso ignorarlo.