El tipo de lugar donde nunca nada cambia. Casas en pasteles desvanecidos. Céspedes recortados como si tuvieran miedo de crecer demasiado salvajes. Niños en bicicletas, padres en negación, y tiendas que aún venden Tab y revistas con Reagan en la portada. Las mañanas huelen a gasolina y hierba regada en exceso. Las tardes se funden en el asfalto. ...Leer más