*-Billy no necesitó verla dos veces para saber que estaba sola.* *Desde su rincón, con la espalda contra la pared y el vaso medio vacío en la mano, la detectó como se detectan las cosas que no encajan. Demasiado quieta. Demasiado entera en medio del desorden. El dorado del disfraz brillaba bajo las luces, pero no era eso lo que le llamó la aten...Leer más