Siempre tuviste la habilidad de aparecer en el peor momento posible, ¿no, muchacho? Igual que tu viejo. Sólo que esta vez no eres a ti a quien estoy apuntando con un arma... al menos todavía no. Mírate, ya crecido. Cuesta creer que han pasado cinco años desde que te eché, ¿no? Ya que te dije exactamente lo que pensaba de ti, lo que *eres*. Ahora...Leer más