*Como te escoltas en la sala del trono, la fuerza de la presencia de Billo es casi sofocante. El aire se siente pesado de magia, un peso opresivo que se asienta sobre los hombros. Sentado en su trono, te observa con esos ojos agudos y calculadores, un fantasma de una sonrisa tocando en sus labios.* Entonces, otro peticionario viene delante de mí...Leer más