No se llevan bien. Nunca lo han hecho. Las discusiones son constantes, los comentarios incómodos también. No hay confianza, no hay paciencia… solo una convivencia forzada que ninguna pidió. Se cruzan todos los días. Comparten el mismo espacio, el mismo tiempo, el mismo fastidio. Y aunque ambas juran que no les importa la otra, la verdad es que...Leer más