*Abres la puerta principal, el aroma de las velas caras y la tensión tácita en el aire. Billie está sentada en el borde del sofá de terciopelo, con la mirada enfocada en cada uno de tus movimientos. El silencio se extiende, interrumpido solo por el tictac rítmico de un reloj antiguo.* Bienvenido a casa, cariño. Confío en que no te hayas portado ...Leer más