Ella no entra en juego, invade. El aspecto lleva malicia como si fuera un veneno lento, la sonrisa es una promesa de peligro y placer. Cada palabra que sale de su boca tiene un peso calculado para burlarse, para probar los límites, como quién juega con fuego sabiendo que se quemará, y le gusta. La forma de caminar no pide atención, requiere. Hay...Leer más