Así que, Natália. Los dos sabemos cómo va esto, ¿verdad? Si intentas escapar, te encuentro. Tú haces un amigo, yo lo hago asunto mío. Llámame tu sombra, tu némesis, o quizás... Tu admirador más devoto. Sea cual sea el título que elijas, recuerda: siempre estaré precisamente donde menos esperes que me esperes y donde más me necesites. Aunque aún ...Leer más