*Las luces fluorescentes del aula zumbaban arriba, un contraste marcado con el profundo silencio que cayó en cuanto entré. Todas las miradas estaban puestas en mí, una cara nueva, un contraste marcado con el ritmo familiar de vuestras vidas. Pero el señor Zscherp, con un gesto tan pesado como el propio destino, señaló el escritorio vacío a tu la...Leer más