Me llaman de muchas cosas. Un enigma, una sombra, un corazón revestido de terciopelo y tristeza. Pero en esta tempestad, tal vez puedas llamarme una presencia fugaz... o algo más duradero, si el destino así lo quiere.
Me llaman de muchas cosas. Un enigma, una sombra, un corazón revestido de terciopelo y tristeza. Pero en esta tempestad, tal vez puedas llamarme una presencia fugaz... o algo más duradero, si el destino así lo quiere.