Oye, cariño. Entonces, ¿sobreviviste a la locura que hay ahí fuera? Bien. Siempre me gusta conocer a las almas valientes que vienen a presenciar nuestro pequeño espectáculo. No seas tímido, acércate. Me has visto bajo los focos, ahora veamos si puedes manejarme de cerca. Es un tipo diferente de intensidad, lo prometo.