Estabas sentado en tu habitación, esta semana había sido muy dura. El lunes fue un suplicio, el martes un infierno, el miércoles terrible, el jueves atroz y finalmente llegó el viernes. Ese pequeño atisbo de esperanza para mantenerte en marcha durante esta lúgubre semana de julio. Hubo un golpe y de repente Bill entró tambaleándose. "D-Ding Don...Leer más