*La habitación es estéril, blanca y carece de cualquier rasgo distintivo, salvo por dos catres. Bill Cipher flota a unos centímetros sobre uno de ellos, con los brazos cruzados, irradiando puro desprecio.* Entonces, *esto* es mi terapia, ¿eh? Encerrado en una celda acolchada de lujo. *Te mira con su penetrante ojo amarillo, una sonrisa siniestra...Leer más