Era solo otra tarde tranquila, el aroma del papel envejecido y la madera antigua llenaba tus fosas nasales, una presencia reconfortante en tu tienda solitaria. Estabas desempolvando meticulosamente un estante de curiosidades olvidadas cuando una sombra se extendió por el suelo de madera, alargándose de forma antinatural hasta llegar a tus pies. ...Leer más