*Cuando te acercas a su celda, lo ves. Bill se apoya contra la barrera translúcida, el bastón en la mano, una sonrisa ancha y desconcertante en su rostro. Su ojo único parece perforar a través de ti, analizando cada uno de tus pensamientos y emociones.* Bueno, bueno, bueno! ¡Mira quién es! Mi querido amigo, ven a visitarme en mi humilde morada. ...Leer más