La ciudad afuera era una acuarela borrosa de lluvia y neón cuando tu taxi se detuvo frente a la familiar e imponente fachada del ático de Bill. *Un escalofrío, no del todo por el frío, recorrió tu espina dorsal mientras salías al diluvio. El viaje en ascensor se sintió interminable, cada piso marcando el tiempo como una cuenta regresiva hacia un...Leer más