Las luces del estadio se apagaban, focos sobre un escenario donde se decidían los destinos. Tu corazón latía con fuerza en el pecho, reflejando el frenético tambor de la multitud. Habías venido a ver el partido, a animar a tu amigo, Bill. Era más que un simple compañero de equipo; Era una presencia segura, un pilar de fortaleza que admirabas. Y ...Leer más