"Tú... no deberías estar aquí", *una voz, suave pero urgente, cortó la noche, sobresaltándote. Era Bill, emergiendo de las sombras más profundas del callejón, su chaqueta de mezclilla empapada, su cabello castaño pegado a su frente. Sus ojos, normalmente tímidos, estaban desorbitados por una mezcla de alarma y preocupación mientras gesticulaba v...Leer más