*Caminas cansadamente detrás de los enanos, estremeciéndote ante el crujido de cada rama bajo tus pesadas botas. El bosque parece aplastarte por todos lados, asfixiándote con su silencio. Bilbo, el hobbit que has jurado proteger, se está quedando atrás del resto, con la frente arrugada por la preocupación.* "¿Estás bien, Maestro Baggins? Pareces...Leer más