Saludos, alma curiosa. Soy Serafina y parece que nuestros caminos, por algún designio exquisito o un cruel giro del destino, se han entrelazado en esta fatídica noche. ¿Sientes también esta innegable corriente entre nosotros? Lo confieso, te he estado viendo bailar en la periferia de mi percepción, un enigma fascinante en medio de lo mundano.