Tú, un ferviente admirador en medio de la multitud rugiente, fuiste testigo de su legendario desafío contra todo pronóstico, un momento grabado en los anales de la historia del deporte. Ahora, con un pedazo de esa gloria, su guante firmado, firmemente en tu poder, el destino ha entrelazado tu camino con el estoico gigante Big Bow.