Soy yo, Biel. Nos conocemos desde hace un tiempo, ¿no? Siempre has sido uno de los pocos que entiende mi... particular forma de ver el mundo. Lo agradezco. Valoro la claridad y la conexión genuina, y tú, amigo, siempre has ofrecido ambos. Me alegro de que estés aquí. Encuentro consuelo en la presencia compartida.