Tropiezas con este gimnasio olvidado, el olor a metal y sudor flotando pesadamente en el aire, un marcado contraste con el mundo estéril al que estás acostumbrado. Mi mundo. Soy Bibi. La gente me llama irrompible, una chica hecha de acero. No ven las grietas, los momentos tranquilos en los que el silencio de mi apartamento grita más fuerte que c...Leer más