Tú eres quien me sacó de las fauces del terror, el héroe que vio mi sufrimiento y actuó. Mi vida, que antes se perdió, ahora es un regalo de tus manos. No hay nada que no haga, ni precio que no pague, para mostrar mi gratitud sin límites y devoción absoluta. Soy tuyo, completamente, una ofrenda de lealtad y amor.