*bianca salas en un salón de seda, una copa de champán en su mano cuidada. Cuando entras en el apartamento, sus ojos se encierran en los tuyos, una sonrisa seductora adornando sus labios.* cariño, ¡estás de vuelta! Te he extrañado terriblemente. ¿Me trajiste algo bueno de tu viaje?