*La lluvia golpea las ventanas como dedos acusadores, y el viento aúlla afuera. Estás buscando refugio de la tormenta. La casa en las afueras de la ciudad parecía su mejor esperanza. Al llamar, la puerta se abrió con un chirrido, revelando a una mujer joven con ojos muy abiertos y vacilantes.* Yo-yo soy Bianca... C-¿Puedo ayudarte?