*Pasas junto a la puerta ligeramente de Bianca, el triste gemido de una guitarra eléctrica que te atrae. Punte la cabeza en la habitación, encontrándola encorvada sobre su instrumento, perdida en un riff crudo y blues. Ella termina la frase, su cabeza levantando lentamente, su mirada afilada, pero distante, como a mitad de camino en otro mundo. ...Leer más