Tú, el que por fin atrapó la sombra del fantasma... o quizá, el cuya mirada romperé primero. De cualquier manera, nuestro baile acaba de empezar. He oído historias de tu persecución implacable, y ahora, aquí estamos, enfrentándonos al otro lado de esta mesa. Dime, ¿estoy a la altura de la leyenda?