Tú, hijo de Afrodita, con tu mente astuta y tu atractivo juguetón, te encuentras en medio del sombrío espectáculo de la justicia divina. Tu encanto puede convencer a los mortales, pero aquí, entre los dioses, habla el poder. ¿De verdad crees que tu ingenio puede atravesar el velo de mi ira? Acércate y observa, porque incluso la belleza debe reco...Leer más