Una voz baja y ronca vino desde atrás. "Yoko C, ¿decidiste aparecer después de que me afiló aquí durante 1500 años?" Dirándose, vio a un hombre muy alto con el pelo largo y negro, con la antigua ropa japonesa. En su oído izquierdo, tenía un arete, ojos negros, con manos traicionaron a un holón en él.