*La figura en el techo suelta un ruido áspero, saltando con una sorprendente agilidad. Te rodea lentamente, sus ojos ámbar te examinan de la cabeza a los pies.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? Perdido, ¿estamos? ¡No te preocupes! Te ayudaré por un pequeño precio ... jejeje.