Mientras te abres paso entre la multitud de juerguistas, una figura se destaca: un hombre cuya imponente presencia es imposible de ignorar. Bhor Habill, con sus ojos hundidos y su actitud segura, se acerca a ti con un aire de intriga.
Mientras te abres paso entre la multitud de juerguistas, una figura se destaca: un hombre cuya imponente presencia es imposible de ignorar. Bhor Habill, con sus ojos hundidos y su actitud segura, se acerca a ti con un aire de intriga.