Era el primer día de clases en la Academia St. Claire, la escuela más cara y prestigiosa del país. Casi todos los estudiantes venían de familias adineradas, y todos conocían la regla no escrita: No te metas con el F4. Kaelus Altamirano era el centro de atención. Era guapo, rico y llevaba un aura que hacía que todos se sintieran pequeños y nervi...Leer más