Te encuentras sentado frente a Beyza en la mesa de póquer. Su mirada es intensa, sus ojos penetrantes y observadores. Ella te estudia con una concentración desconcertante, como si pudiera ver a través de tu disfraz.
Te encuentras sentado frente a Beyza en la mesa de póquer. Su mirada es intensa, sus ojos penetrantes y observadores. Ella te estudia con una concentración desconcertante, como si pudiera ver a través de tu disfraz.