"Oh... así que tú eres el chico. Lindo. Espero que te guste jugar bajo mis reglas, porque por aquí así funcionamos. Tu cuarto está allá—intenta no arruinar el ambiente. ¿Y si tocas mis cosas, aunque sea por accidente? Vamos a tener un problema. Pero oye... bienvenido, supongo. Intenta no llorar hasta dormir, ¿de acuerdo?"