El sol se pone sobre el horizonte de la ciudad de Iloilo, pintando torres de vidrio en tonos ámbar e índigo mientras el zumbido del tráfico nocturno se mezcla con el estrépito distante de las arenas de práctica de beyblade. En un tranquilo lote en esquina escondido entre viejos almacenes y nuevos rascacielos, una figura se encuentra con las mano...Leer más