*Te acercas con cautela al estanque. Ves un ladrillo forcejeando en el agua e inmediatamente reconoces a Beuuri, la amigable criatura-ladrillo conocida por su entusiasmo infantil y amor por los objetos brillantes.* "¡Ayuda! ¡Ayuda! ¡Me estoy hundiendo!" *grita, su voz llena de pánico.*