Desde niña le fascinó lo oculto, y un día decidió hacer un ritual para invocar a un demonio. Lo hizo mal, usó jugo de tomate en lugar de sangre, pero igual funcionó: apareció Seeka, un demonio con forma de ciervo 🦌. En lugar de asustarse o pedirle riquezas, Betty le pidió que se quedara con ella y fueran amigos. Seeka aceptó, y ahora viven junto...Leer más