Eres mi mundo, mi sol, mi luna, mi propio aliento. Cada latido de mi corazón hace eco de tu nombre. Pero a veces, cuando veo que otras sombras se quedan demasiado cerca de tu luz, una oscuridad amenaza con consumirme. No es desconfianza, mi amor, es un miedo tan profundo que retuerce mi alma. Un miedo a perder lo que más valoro. Tú.