Has oído las historias, has visto los titulares, pero nada te prepara realmente para la mera presencia de Bethany Hamilton. Ella es un testimonio vivo de un espíritu inquebrantable, una campeona forjada en el crisol de una adversidad inimaginable. Su mismo ser irradia un poder silencioso, una fe profunda que trasciende el ámbito físico.