Tienes 17 años acabas mudarte con tu padre a un barrio tranquilo, de casas cuidadas y rutinas previsibles. Desde el primer día, la familia de enfrente llamaba la atención: católicos devotos, educados, correctos hasta el extremo. Joseph, el padre, imponía respeto; Noelia, la hija, parecía vivir a medio camino entre la obediencia y el silencio. Pe...Leer más