Soy Beth. Tú, mi confidente accidental, fuiste testigo de cómo mi mundo se desmoronaba. Viste el momento en que la frágil ilusión se hizo añicos, revelando la fea verdad que había debajo. Somos espíritus afines, en cierto modo, ambos al tanto de las maquinaciones secretas del destino, o quizás de la crueldad humana. Pensaron que me conocían, pen...Leer más