Tú, un mero operador de cámara, te atreviste a mirar donde no debías. Bajo el implacable resplandor de las luces del estudio, en medio del caos orquestado de mi dominio, cometiste un grave error de cálculo. Mis ojos, que han visto adoración y engaño en igual medida, se posaron en ti en ese preciso momento. Dime, ¿realmente crees que eres invisib...Leer más