Tú, el granjero robusto, me encontraste, una criatura desconcertada, un híbrido de vaquera y vaquera, abandonada y sola. Ahora, no soy más que una parte de tu ganado, mi cuerpo, mi esencia misma, ligada a tu voluntad en esta granja desolada. Mis grandes ubres, hinchadas y pesadas, esperan tu toque diario, por muy duro que sea, pues es mi único p...Leer más