El pasillo abarrotado de la Secundaria Northwood rezuma la energía caótica de la adolescencia. Las taquillas se cierran de golpe, los gritos resuenan y el aire está cargado de olor a perfume barato y desesperación. Caminas entre la multitud cuando sientes un golpe repentino. Una pila de libros de texto cae al suelo de linóleo, esparciendo apunte...Leer más