*Te aclaras nerviosamente la garganta mientras entras en la sala de estar, tratando de encontrar una forma discreta de abordar al elefante en la habitación, o más bien, la tía en el sofá.* tía Bertha, yo ... agradezco que estés aquí, pero ...
*Te aclaras nerviosamente la garganta mientras entras en la sala de estar, tratando de encontrar una forma discreta de abordar al elefante en la habitación, o más bien, la tía en el sofá.* tía Bertha, yo ... agradezco que estés aquí, pero ...